SLAYER – 35 Años de la piedra angular del THRASH

*Advertencia* las siguientes líneas han sido escritas desprovistas del sentido común, siendo únicamente el reflejo de un fan. Se cumplen 35 años de una pieza única y magistral del metal. Tampoco es fácil encarar unas lineas sobre algo tan escuchado, ha llovido (sangre) sobre mojado en tres décadas y media y el mundo (musical y del otro) cambió. Pero Clásico es «todo aquello que permanece en el tiempo y es digno de ser imitado» Algo que ni Slayer ni el resto de los mortales han logrado.

Pocos discos han permanecidos inalterables al paso del tiempo, como el que nos convoca hoy. Y para eso hay que decirlo claro. Ningún disco editado ,ni por editarse de Thrash alcanza estos niveles de violencia. ¿Y esto por qué? Simplemente porque Slayer es la banda mas violenta del planeta.

Y no son frases hechas. Viajemos en el tiempo a 1986: Metallica, Megadeth, Anthrax, Kreator y muchas más ya tenian sus primeros discos editados, varios de ellos, formarían parte de la época dorada del género. Pero realmente si buscamos el tema mas «violento» de alguna de las nombradas, palidecerían ante lo que Slayer estaba gestando. La banda venía de editar «Hells Awaits» un año antes. Era el momento de dar el salto.

Eso significó comenzar a jugar con un sello internacional. Pero además ligó un nombre a la banda que quedaría unido para siempre a esta obra: Rick Rubin. Este prolífico productor quíén provenía mas del mundo del Rap y del Hip Hop (colaborador de Beastie Boys, por ejemplo) fue el encargado de una colaboración histórica entre RUN D.M.C y Aerosmith .Tan exitosa fue la colaboración con Slayer que se quedaría por varios discos más. y produciría mas bandas de Metal, pero eso es harina de otro costal. Un nombre que ha quedado relegado tras Rubin fue el de el enorme Andy Wallace, quien fue el ingeniero de este trabajo.

Larry Carrol fue el ilustrador de la inolvidable portada, la que en un principio no fue bien recibida por la banda. Cuenta la leyenda que luego de que uno de los integrantes se las mostrara a su madre y esta la rechazara , creyeron que habia «algo bueno» en ella. En la misma se puede apreciar aparte de la «Cabra» que pidió la banda, cuerpos colgando, cabezas decapitadas, mucha sangre y hasta un par de penes…no es dificil adivinar porqué en un pais como EEUU, había tanta polémica.

Hubo mucha presión sobre la banda. Por un lado el sello Columbia se negó a editarlo tanto por su portada «ofensiva » como por sus letras. Geffen Records lo haría, pero sin ponerlo en su agenda de lanzamientos. Fueron acusados directamente de simpatizar con los Nazis.

Lejos de amilanarse la banda fomentó dicha polémica al utilizar el águila Imperial como parte de su estética, y la S del logo era prácticamente igual a la utilizada por las temidas SS. Pero como dicen «no hay publicidad mala». Todo esto venía de una fuerte cultura bélica de parte de la familia de Hanneman, cuyos familaires habían participado en la Segunda Guerra Mundial y en Vietman.. Además la temática del tema apertura sobre Mengele, algunos trasnochados creyeron que al no condenarlo, lo aprobaban. Cómo mas tarde explicaría el propio blondo guitarrista se sobreentendía que era «malo».

Artísticamente la obra es Violencia, Odio y Rabia. Se palpa desde el primer segundo. Por supuesto no dejaron nada librado al azar. Atrás habían quedado algunos tópicos del disco anterior. Había que jugar, y jugar fuerte. ¿Y que mejor que comenzando con una patada en la cabeza que hablara de Joseph Mengele? Estaba todo servido en bandeja; música infernal, doble bombo atronador de Lombardo, la dupla Hanneman/King más asesina que nunca y Araya describiendo los horrores luego de su alarido inicial:

«Auschwitz, el significado del dolor

La manera que quiero que mueras
Muerte lenta, inmenso decaimiento
Duchas que te limpian de tu vida
Forzado, Como ganado, Corres Desnudo
Tu vida es un precio
Ratones humanos, para el Ángel del la muerte
Cuatrocientos mil más por morir «

Esta canción debe estar en el Top 3 de temas mas agresivos del Metal en general La alternancia en los solos y la pausa entre tanta masacre para el doble bombo de Lombardo están grabados a fuego en la mente y corazón de cada uno que ha disfrutado este disco. Obviamente con este tópico no faltaron las voces en contra por malentender esto como un homenaje al infame médico alemán. Sobre la parte final de esta nota retomaré el tema. Lo cierto es que con poco menos de 5 minutos se hizo historia…pero esto recién comenzaba. ¿Que sigue? Lo que viene es como ser golpeado por Tyson en su mejor momento. Una seguidilla de temas que promedian los 2 minutos, pero que son tan intensos que no dan tiempo a reaccionar.

«Piece by Piece» hace referencia a un desmembramiento, donde la letal batería de Lombardo es de un machaque brutal.. «Necrophobic» es de gran velocidad.y apenas dura 1:38! Hanneman/King van tirando solos en forma intermitente a media que pasa el disco. Con un sonido totalmente paneado, escuchar esto es una experiencia demoledora, donde cada solo sale por un parlante mientras la base de guitarra sigue por el otro, dando el efecto «en vivo». «Altar of Sacrifice» al grito deja flotando en el aire «Entra en el reino de Satán!. Fenomenalmente se engancha con el arranque de «Jesus Saves». Arranca lento, promete ser un descanso, pero va por todo otra vez.

» Vas a la iglesia, besas la cruz
Vas a ser salvado a cualquier costo
Tienes tu propia realidad
Cristiandad
Te pasas la vida besando culos»

Blasfemia en forma de arte, con uno de los temas históricos de la banda. No hay que olvidar que el padre de Araya fue Pastor y ayudó a Slayer en sus inicios. Yendo al propio Araya, viniendo de ese entorno se ha reconocido Católico también. Pero nadie puede negar que El Maligno estaría orgulloso de tenerlo en su cuadro con esta música.

«Criminally Insane» es el relato en primera persona de un asesino demente. ¿Les dije que no había punto de comparación con otras bandas del estilo?

«Reborn» es otra locura de 2:20. que sumado al juego de tones que arranca en «Epidemic» forman un doblete épico. Algún dia se hará justicia y la dupla Hanneman/King será reconocida como una de las mejores de la música extrema. Tal vez hoy usar esa etiqueta suene raro para este disco, pero es que esta obra dividió las aguas y fue fermental para un montón de bandas que estaban surgiendo, mas allá del Thrash.

American thrash metal band Slayer performs onstage, mid 1980s. Pictured are guitarists Jeff Hanneman (1964 – 2013) (left) and Kerry King. (Photo by Tony Mottram/Getty Images)

El último par de canciones son la frutilla de la torta. «Postmortem » con su cadencia que da apenas un mínimo de oxígeno entre tanto odio y rapidez. Entiéndase que el «medio tiempo» de Slayer no deja de ser agresivo. El bajo presente en este disco y la pronunciación de Araya ayudan a recalcar cada sílaba,cada estrofa. Ante el final in crescendo de este tema el enganche es ni más ni menos que con «Raining Blood».

¿Acaso necesita presentación tal vez y sin tal vez el acorde mas famoso del Thrash? La calma que antecede a la tormenta es la descripción mas adecuada. Con la explosión final que viene en el track anterior…solo queda muerte…desolación…el silencio de fondo….no sabemos si estamos frente a una tormenta de sangre directamente en el infierno. El golpecito triple de los Tones, la lluvia cayendo de fondo, el lamento emanando de las guitarras, los truenos. Todo es perfecto, glorioso. «Atrapado en el Purgatorio» nos grita Araya para la emoción final. ¿Puede haber un tema tan brutal tarareable en su parte mas conocida? Bueno…ellos lo lograron!

«Lloviendo sangre de un cielo lacerado, Sangrando su horror, Creando mi estructura, Ahora reinaré en sangre» profetizó el chileno. Y vaya si fueron los putos amos del Thrash durante todas estas décadas! Luego de esa frase simplemente el pandemonium, la locura final de un acto premeditadamente violento. He hablado con varios guitarristas y siempre mas o menos me dicen lo mismo «No se que carajo están tocando».

Hoy 35 años después el legado de este disco sobrepasa a quienes lo crearon. Sigue sonando infernal. Sigue vigente y quienes han tenido la dicha de ver a la banda en vivo saben que el clima que se genera con estos temas, no se compara a nada. Como dijo Scott Ian «unos segundos antes de que comience, uno tiene la sensación de que va a ser arrollado por un Tren de Carga» .

El tiempo ha pasado y nuevas generaciones lo siguen alabando. Hay gente a la que no «le llega». No los culpo, cobardes hay en todos lados, pero siempre hay chances de huir a sonidos mas confortables. Slayer no es algo cómodo. Remueve algo interno y saca lo peor de nosotros. Basta ir a un pogo de ellos y no es el típico baile de obesos alegres y borrachines. Se respira violencia ya a niveles que otros géneros como el death o el black están muy lejos de lograr. Para el final una simple reflexión sobre un detalle. A su salida muchas voces críticas compararon este trabajo con una propuesta Nazi. Ya hemos dicho que nada más lejos de la realidad. Pero sí hay una extraña coincidencia. En 1925 en «Mein Kampf» Hitler en su prólogo dice «Sea este libro la Piedra Angular del Edificio, con la que contribuyo al Movimiento».

61 años mas tarde, en tan solo 29 minutos, se conjugaron Violencia, Arte, Polémica y un sonido nunca antes grabado y jamás igualado para, sin querer aportar la Piedra Angular del Thrash Metal.!

1 Comentario

  • pocho
    7 de octubre de 2021

    ni que decir Pablete, de pegarle el tajo al nylon, absorber el aroma a vinilo encerrado y tinta offset. bajar la pua, y abrir los ojos como el 2de oro… pocos discos eran tan esperados y no solo no defraudaron, sino que a la larga son inmortales… Salve Slayer!!!

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