Leprous presentó “Aphelion”: El cambio permanente.

A diferencia de otros streaming que se desarrollaron en estudio, en lugares especiales (el último de Paradise Lost) o con formatos nuevos (Sepultura con el reciente “Sepulquarta”)  Leprous eligió que la presentación de su nuevo disco, “Aphelion”, sea lo más parecida posible a la experiencia de un show en vivo, intentando generar esa experiencia para quienes no estuvieron compartiendo el aquí y ahora en el Teatro Notodden (la ciudad de donde son oriundos) desde donde presentaron el disco en su totalidad.

Con una mínima pero efusiva audiencia en el teatro (que nunca fue captada de manera directa por la cámara) desde el comienzo la idea fue que las canciones hablen por sí mismas lo que tal vez sea la explicación para que la banda haya elegido una puesta de escena austera (sin ningún tipo de pantalla o escenografía detrás) en donde prevalecieron las luces rojas, azules, doradas y los tonos de penumbras según los distintos momentos del set.

En este contexto mucho de lo bueno que sucedió en este primer show de presentación (la banda decidió hacer dos shows, uno en función del horario europeo y otro en función de horario estadounidense) tuvo que ver con aquellos momentos entre tema y tema en los que la banda (literalmente hablaron todos los integrantes), fue contando algunas anécdotas y curiosidades de cómo fue armada cada una de las diez canciones del discos.

Ver y escuchar “Aphelion” (que refiere al punto más alejado de la Tierra durante su viaje entorno al sol) tal vez es encontrarse con algo de la dimensión más melancólica y emocional de los noruegos. En algún punto algo de esa oscuridad o lejanía al sol que se menciona en el título inunda de alguna manera las canciones, generando en la mayoría de los casos atmósferas melancólicas y evocativas.

Un escenario con luces rojas y los músicos entrando a escena fue el preámbulo para “Running Low” que además había sido el primer corte del disco.
Más allá de un mínimo problema en el micrófono al comienzo, la canción sirve para dar cuenta de algo de la atmósfera del disco. Es claro que mucho de lo bueno que la banda propone pasa por el desempeño de Einar Solberg como vocalista.
Su versatilidad es apabullante y en canciones como estas en la que la banda propone un crescendo dramático y teatral brilla con una soltura y originalidad pocas veces vista.

Luego de comentar que «la idea de Running… surgió cuando se propuso escribir algo en su teléfono mientras subió a la cima de una montaña llamada Himingen en Telemark, Noruega» y que luego se transformó en “algo nuevo”, “Out of Here” fue presentada como “una de la últimas que escribieron en conjunto” y que grabaron “fragmentada en varios estudios”, el resultado es una canción bien melódica y emocional en la que las guitarras se suben a la voz generando un clima y una tensión muy interesantes.

“Silhouette” fue una de las canciones que según explicó la banda “iba a ser parte de un ep pero que las circunstancias hicieron que se transforme en un disco”.  Aquí el beat de batería se sumó a los synths para generar un interesante groove en donde los efectos de guitarras aportaron una intensidad muy interesante.
Algo de esto continuó con “All the Moments”, una canción improvisada en estudio que arrancó con una guitarra con slide para luego subir en intensidad y bajar hasta dejar un emotivo momento para Einar detrás del piano al final.

Have You Ever?” es sin lugar a dudas una de las canciones más extrañas del disco sin por ello escapar de la atmósfera del mismo.
Escrita por el bajista Simen Børven quien se encargó de presentarla, paradójicamente algo que Einar consideró gracioso “no tiene bajo” lo cual es una de las mejores definiciones para lo que propone Leprous en este disco.
Aquí la idea no es ir a lo previsible ni a lo esperable. Por eso esta canción que arranca con una sonoridad propia de la “electrónica oscura”, sostenida por un estupendo trabajo de Baard Kolstad en batería; casi no tiene guitarra y tiene el aporte fundamenta de cello (algo que se repitió en otras canciones del show).
En este punto es interesante aclarar que ante la dificultad de que el cellista canadiense Raphael Weinroth-Browne, un asiduo colaborador de la banda desde hace un par de discos, estuviera presente se intercaló imágenes suyas interpretando las canciones desde su casa algo lógico teniendo en cuenta su participación relevante en varios momentos del disco.

“The Silent Revelation” y “The Shadow Side” fueron presentadas como dos canciones que fueron retomadas de lo que fue una especie de descarte del excepcional “Melina” (en los dos casos alguna línea melódica o de batería) y luego construidas como canciones con la atmósfera necesaria para este álbum. Mientras la primera mostró la vertiente más rockera de la banda con un estribillo bien arriba, la segunda aportó la faceta más cancionera y emocional con un impecable solo de Robin Ognedal para cerrar la canción.
En este punto más allá de que mencionemos solo a Robin para destacar su participación en este canción, tanto su participación como la de Tor Oddmund Suhrke son superlativas, incluso cuando alguno de ellos toma los synths o el piano su aporte es crucial para que las canciones logren un nivel más allá de lo común generando sonoridades no esperables y para nada previsibles.

“On Hold” fue mencionada como una canción que “no concordaba con la atmósfera de Pitfalls y que por eso quedó afuera” cuestión que resultó extraña, principalmente porque algo de la atmósfera emocional y melancólica tal vez podría concordar con algo de lo propuesto en el último disco de los noruegos.
Más allá de eso aquí Einar Solberg mostrí todo su oficio y su capacidad de emocionar dándole distintas sonoridades, tensiones y atmósferas a la canción.

“Castaway Angels” fue el primer single de este disco incluso antes de que la banda decidiera hacer un disco como tal. El aporte de la guitarra acústica sirvió para generar una atmósfera melancólica que también sirve de muestra de lo que propone Leprous este 2021: canciones emocionales, a veces sutiles y con una explosión sonora en los estribillos.

El cierre fue con “Nighttime Disguise” una canción que curiosamente compusieron mientras los fans veían a la banda en tiempo real vía internet.
Luego de abrir el juego a que los fans opinen sobre qué debería incluir la canción y darse cuenta que graciosamente no podían conformar a todos; el resultado fue una canción que recuerda a las primeras épocas de la banda, donde la impronta era decididamente progresiva. “Leprous plays prog again” dijo graciosamente Einar y luego terminó cantando por única vez en el show con voz gutural. Todo un síntoma de que la banda no olvida su pasado.

En medio de su festejo por sus 20 años de carrera para lo que están armando un tour con temas de todas las épocas; “Aphelion” da cuenta del presente de una banda inclasificable y que tranquilamente puede ir hacia cualquier camino musical. Veremos cuál eligen.

Artículo por Carlos Noro.
Foto de streaming Facebook Oficial

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